Ir a
la página de
inicio
Los
6 errores más comunes en el gimnasio
Leslie Rodríguez, RD, LD*
El American Council on Exercise realizó un estudio de
las equivocaciones más frecuentes que se cometen en el
gimnasio. Algunos de ellos simplemente disminuyen la efectividad del
ejercicio físico, pero otros son más graves y pueden incluso causar
lesiones.
- No calentar antes del ejercicio.
Este prematuro error se comete antes y durante los primeros minutos de
la rutina
de ejercicios. Muchas personas ignoran la importancia de
hacer ejercicios de estiramiento antes de empezar, para calentar los
músculos y evitar las lesiones. Asimismo, es preciso comenzar los
ejercicios lentamente, pues los músculos necesitan tiempo para poder
adaptarse a la actividad. Te recomendamos comenzar despacio y aumentar
gradualmente la intensidad de los ejercicios.
- Ejercitarse con la intensidad
equivocada. Los siguientes dos errores son totalmente
opuestos, pero igual de comunes: el primero es hacer ejercicios a un
nivel demasiado alto y el otro es no trabajar lo suficiente a un nivel
apropiado para la condición física. Es mejor ejercitarse durante más
tiempo y a un nivel moderado que durante poco tiempo y a muy alta
intensidad. Sin embargo, es importante que determines la intensidad más
apropiada para ti. La primera forma de averiguarlo es
asegurarte que estés sudando moderadamente durante el ejercicio y que
los latidos de tu corazón se mantengan dentro de tu
frecuencia cardíaca ideal. Para calcularla, utiliza la
siguiente fórmula: 220 menos tu edad por 60% a 85% (el 60% corresponde
al ritmo mínimo que tu corazón debe alcanzar y el 85%, al máximo). Otra
forma de saber si estás haciendo ejercicio aeróbico a una intensidad
conveniente es intentar conversar con alguien al mismo tiempo. Debes
ser capaz de hablar con cierta dificultad y recobrar el aliento. Si
necesitas aumentar la intensidad del ejercicio aeróbico, ayúdate
escuchando tu música favorita o siguiendo el ritmo de ejercicio de un
amigo que esté en mejor estado físico que tú.
- Utilizar el combustible inadecuado.
Este error se relaciona con lo que comes y bebes mientras haces
ejercicios. Para empezar, es muy importante tomar bastante agua y no
solamente cuando haces ejercicios, pues la sed, en cualquier momento,
es la señal de que tu cuerpo está deshidratado. Procura tomar 8 vasos
(64 onzas) de agua y hasta más todos los días, tomando en cuenta que el
agua es preferible porque los refrescos, el té y otras bebidas con
cafeína te deshidratan más. Lleva contigo una botella de agua para que
te sea más conveniente tomarla todo el día y también mientras te
ejercitas. Si haces ejercicios moderados por menos dos horas
al día no es necesario que consumas bebidas o barras energéticas, pues
éstos contienen una gran cantidad de calorías. El único y mejor
combustible que necesitarás para mantenerte en acción es una dieta
balanceada.
- Moverse con brusquedad.
Nunca debes realizar movimientos bruscos cuando hagas ejercicios con
pesas, pues puedes lesionarte. La espalda es especialmente vulnerable a
sufrir lesiones cuando el cuerpo se ve obligado a soportar demasiado
peso. Utiliza pesas que puedas controlar y haz tus ejercicios
correctamente para obtener los mejores resultados. Cuando seas capaz de
controlar bien las pesas más ligeras, empieza a aumentar el peso
gradualmente.
- Olvidar la buena postura.
La buena postura es esencial no solamente para evitar las lesiones,
sino también para obtener el máximo provecho de determinados tipos de
ejercicio. Por ejemplo, es esencial mantener la postura correcta al
utilizar la máquina de subir escaleras (Stairstepper oStairmaster), muy
común en los gimnasios, pues si te apoyas mucho en las agarraderas tus
muñecas y espalda recibirán demasiada presión. Disminuye la intensidad
de la máquina hasta que puedas realizar el movimiento con la espalda
recta y las manos apoyadas levemente en las agarraderas.
- No enfriar después del ejercicio.
Al igual que se recomienda empezar tu rutina con ejercicios de
estiramiento para calentar y agilizar tus músculos, también es
importante estirarlos al terminar tus ejercicios aeróbicos. Por
ejemplo, después de hacer ejercicio intenso, camina lentamente durante
5 ó 10 minutos para que tu corazón tenga tiempo de regresar a su latido
normal. A continuación, estira los músculos por 5 ó 10 minutos para
aumentar la flexibilidad y preparar tu cuerpo para la próxima vez que
hagas ejercicios.
Es muy importante que te concentres en tus ejercicios y
que te mantengas alerta a estos errores que tanta gente comete día a
día. Siembra hábitos positivos desde hoy y disfrutarás de sesiones de
ejercicio más sanas y efectivas.
*Especialista en nutrición deportiva y actividad física
de MiDieta*
|
|